A 25 años del tetracampeonato de Gaiteros en 2001: El título de “Paco” Diez (II Parte)
Por segunda ocasión, Gaiteros se consolidaba ante su público, venciendo no solo a los rivales en la cancha, sino a toda una serie situaciones que se presentaban fuera de ella en esa temporada.
(Por Ángel Bracho) La final de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB) de 2001 se disputó con cierta apatía y poca promoción en el entorno nacional, televisoras y prensa escrita incluidas. Para quienes la vivieron, esta situación se produjo debido al poco atractivo que representaba para la capital de la república una definición del torneo en la que no estuviesen los equipos considerados alegóricos del interés nacional. Varias situaciones se presentaron ese año.
La final y sus detalles insólitos
Para algunos, se pretendió desvirtuar la final aludiendo que la convocatoria de la selección nacional disminuyó la calidad de la competencia debido a que los equipos considerados “favoritos”, que eran los que aportaban mayor cantidad de elementos al combinado criollo, quedaban mermados y con menos opciones para competir. Gaiteros y Bravos no aportaban jugadores al quinteto venezolano, por lo que mantuvieron completas sus plantillas, un factor que no fue del agrado de muchos.
“Quisieron manchar esa final con el argumento de la selección. Pero lo que no se dijo es que a nosotros nos hicieron daño también, porque cuando en los playoffs teníamos a (Hebert) Bayona lesionado, la Federación le prohibió jugar… Y pa’ más colmo, después no lo llamaron a la selección ya estando completamente sano”, recuerda “Paco” Diez.
“Al igual que en el 2000, no querían que ganara Gaiteros, esa es la verdad”, reitera con su siempre enfático tono el Head Coach campeón.

Esa final también presentó otra circunstancia curiosa: los tres encuentros en Maracaibo no fueron televisados. La televisora que en ese momento contaba con los derechos argumentó razones de seguridad para no venir al Pedro Elías Belisario Aponte, asegurando que no se garantizaba la integridad física de su personal ni la de los equipos de transmisión, por lo que simplemente no divulgaron los juegos 3, 4 y 5.
Así, la consecución del campeonato zuliano no pudo verse en la pantalla, una insólita situación pocas veces vista en la historia de la LPB. No hay registro televisivo del título pascuero y todo queda resumido a los recuerdos de quienes vivieron ese momento en el caluroso Belisario Aponte o a las reseñas de la prensa de la época.
En lo meramente deportivo, se trataba de una final pareja sin un favorito claro. Bravos tenía la ventaja de local en el hostil Coliseo Carl Herrera de Guanare. El juego llanero se cimentaba en su importación con jugadores como “El Tiburón” Anthony Douglas, el versátil alero Tariq Kirksay y «El Soldado» Ryan Hoover, piezas claves para que el equipo dirigido por Jesús Cordovés fuese consistente especialmente jugando en su casa.

Gaiteros fue prácticamente el mismo equipo durante toda la temporada y, aunque no tuvo una buena fase regular, contaba con la experiencia en estas instancias con Estaba, Johnstone y Nembhard a la cabeza.
La final fue muy pareja porque ambos equipos tenían características de juego muy similares y, aunque se definió en cinco juegos, puede decirse que fue extremadamente cerrada.
La batalla por el título comenzó el jueves 19 de julio con una victoria para Bravos 101 – 93, mientras que el juego dos fue para los zulianos con pizarra de 106 – 107. Ese partido se definió con una jugada de último minuto que era exactamente igual a la que se había diseñado en el juego 7 del año anterior y que no se ejecutó por esas cosas que el baloncesto solo puede explicar.
La situación otra vez se hacía presente: Gaiteros tenía en sus manos el tiro del último segundo para ganar el partido. Esta vez no había espacio para la improvisación y los jugadores lo sabían.
Con 27 segundos por jugar, Ruben Nembhard recibió el balón con un saque desde la mitad de la cancha realizado por Gabriel Estaba. Tras “bajar” el tiempo en el reloj, “Ru” aprovechó una cortina de Nate Johnstone para, faltando 8 segundos de juego, proyectarse en dirección al aro, encestar una bandeja con su mano izquierda, recibir una falta y concretar el tiro libre de continuidad para darle la ventaja definitiva 107-104 a los pascueros y traer así la serie 1-1 a Maracaibo.
Esa jugada y el déjà vu que se vivó en ese momento, marcó la lección aprendida para un grupo que recordaba lo ocurrido en ese juego 7 del año anterior en Maracaibo.
Vea la jugada del triunfo del juego 2 de la final 2001 aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=eb3JhV9G8KY
Barrida y segundo campeonato en casa
La serie llegó al Pedro Elías Belisario Aponte y la barrida planificada se produjo. El juego 3 terminó con un abultado 110 – 90 en el que Kerry Blackshear redondeó una actuación formidable en la historia de las finales en la LPB con 51 puntos.

El juego 4 concluyó 107 –104 en un vibrante tiempo extra que se decantó con los zulianos con 31 puntos de un lesionado Ruben Nembhard.
La escena estaba servida y el martes 24 de julio de 2001 Gaiteros obtenía un nuevo título del baloncesto nacional al vencer 83 – 75 a Bravos. Era otro marco impresionante, igual al del 2000 y que a algunos les hacía recordar a 1996 con casi 8000 personas que plenaron el Belisario Aponte desde cuatro horas antes del inicio del partido. “La ciudad estaba paralizada por ese juego”, reseñó el periodista Marco Aurelio Gámez en su reseña postpartido para el diario La Verdad.
Ese quinto partido fue parejo, pero la preeminencia zuliana en los instantes decisivos marcó la tendencia del resultado final. Los 40 tantos de Kerry Blackshear y otros 15 de José Mora eran la punta de lanza para sellar el nuevo lauro en la Tierra del Sol Amada. Los Gaiteros del Zulia alcanzaban el tetracampeonato otra vez ante su público.

“Tenían que matarnos para ganarnos hoy (el quinto juego)”, expresó José “Maravilla” Mora tras la consecución del cuarto campeonato de los Gaiteros del Zulia, el segundo frente a su público.
Kerry Blackshear se llevó la distinción como el Jugador Más Valioso (JMV) de la serie al promediar 30 puntos por partido, incluidos los 51 del juego 4 y los 40 del juego 5, algo pocas veces visto en la historia del baloncesto nacional.
La reivindicación de “Paco” y del orgullo gaitero
Por ser uno de los maestros del baloncesto venezolano, con tanta historia recorrida y alcanzada, el título representaba algo más que un campeonato… era el premio al trabajo, a la insistencia, al desarrollo del baloncesto venezolano.
“Me pasaron muchas cosas por la mente en ese momento, recordé lo sucedido con Trotamundos en 1986, para mí era mi segundo título, pero este no me lo quitaba nadie… Fue una gratificación que no te puedo explicar con palabras”, rememora con satisfacción el Head Coach campeón del 2001.
El título para Paco por fin ocurría y era más que merecido. Cada final perdida los años previos, cada vez que estuvo tan cerca y que vio esfumar el campeonato de sus manos. Las amarguras del pasado y la cesta de Lee Nailon tan solo un año atrás… Todo eso quedó atrás esa húmeda noche de lunes en Maracaibo. INSERTAR FOTO 4
“Más que en lo personal, para mí el título tuvo ese inmenso valor por la gente que trabajó conmigo y por toda esa fanaticada zuliana con la que habíamos quedado en deuda en el 2000… Verla celebrando y entender el ambiente tan distinto al año pasado hizo que todo valiera la pena. De eso se trata esto”, continúa con voz entrecortada.
Y la alegría no era una cosa menor. La pasantía por Maracaibo le permitió a Francisco Diez integrarse no solo con un equipo, sino con una ciudad entera que lo adoptó como un zuliano más.
“Esas temporadas son en las que me sentí más a gusto, respetado y querido por público alguno. Era impresionante andar en la calle y ver la receptividad del público zuliano con nosotros; nos pedían fotos, opiniones sobre el baloncesto en general”, recuerda con alegría “Paco”.

Su esposa Josefina, siempre fiel y presente, interrumpe a su marido para afirmar con tono risueño. “En el Zulia nos sentimos unos maracuchos más”.
“Yo me alegré mucho por ‘Paco’, se lo merecía después de tantas frustraciones… A mí el campeonato como entrenador me llegó muy joven (35 años); a él se le tardó mucho más, pero llegó”, refiere el asistente técnico de ese año, Gustavo García.
Como dato adicional, Gustavo García seguía profundizando su huella en la divisa al convertirse en el único hombre en alcanzar campeonatos como jugador (1984, 85), entrenador (1996) y asistente (2001). Nadie más lo ha logrado en la historia de este equipo.
Para Alirio Romero, el nuevo campeonato le permitía consolidarse como esa gran figura en la historia gerencial de este equipo. Fue el cuarto título de Gaiteros del Zulia y de todos había formado parte, en diferentes roles, pero siempre presente. Su dupla con Orlando Estrada Escaray volvía a traer un campeonato al Zulia; era una llave ganadora y eso no gustaba mucho en algunos rincones de Caracas.
Por segunda ocasión, Gaiteros se consolidaba ante su público, venciendo no solo a los rivales en la cancha, sino a todas las situaciones que se presentaban fuera de ella. Una vez más, era un logro de un grupo de trabajo, de un equipo… pero principalmente era un tetracampeonato para una región: el Zulia”.

Todo se resume en la reflexión del Head Coach campeón de la Liga Profesional de Baloncesto de 2001, 25 años después de aquella noche en el caluroso Belisario Aponte:
“Esa pérdida del 2000 nos inyectó algo que no está en el plan de trabajo, ni en los libros ni en los métodos de entrenamiento. Esa sensación de frustración que vivimos el año anterior nos contagió de una energía adicional tan fuerte, que un entrenador no puede trabajar de ninguna forma. Estábamos descontentos con nosotros mismos, por lo que tuvimos que buscar eso que se nos había ido de nuestras manos ese año previo. Veníamos de una frustración, no nos podíamos dar el lujo de sumar otra. Trabajamos y, gracias a Dios, lo logramos. Dios siempre llega”.
La final LPB en resultados:
Juego 1 (19/07/01): Bravos 101 – Gaiteros 93
Juego 2 (20/07/01): Bravos 104 – Gaiteros 107
Juego 3 (22/07/01): Gaiteros 110 – Bravos 90
Juego 4 (23/07/01): Gaiteros 107 – Bravos 104 (TE)

