Béisbol

Llevarán restos de Wilmer Machado a dar última vuelta al estadio Rafael Olivares de LUZ

Este viernes, a las 10:00 am., el cortejo llegará al parque universitario antes de partir a su última morada

La Asociación de Béisbol del estado Zulia, conjuntamente con peloteros, familiares y amigos llevarán el féretro con los restos del entrenador Wilmer Machado a dar la última vuelta al estadio Rafael Olivares del Núcleo Humanístico de LUZ, que se convirtió en su segunda casa y donde, por esas circunstancias de la vida, falleciera este miércoles 3 de septiembre.

A las 10:00 am de este viernes 4 está prevista la llegada del cortejo a la instalación de béisbol de la Dirección de Deportes y luego de la ceremonia en el parque, donde pasó gran parte de su vida, serán llevados al acto de cremación.

Machado, de 59 años, murió de forma sorpresiva la tarde del miércoles, a las 3:40 pm., en un dugout del estadio tras sufrir un infarto fulminante durante la jornada de trabajo, que como todos los días, había comenzado desde las primeras horas de la mañana y culminaría pasada las 6:00 pm.

Machado en dos facetas de su vida como técnico. Con las Pequeñas Ligas y con el equipo de la Universidad del Zulia.

 

Lamentablemente no pudo concluirla. Ese día había llegado muy temprano, como siempre, para el trabajo habitual y el último entrenamiento, que tenía con el equipo juvenil del Zulia antes de viajar a un campeonato nacional, este viernes.

Relata Sergio Villalobos, ex lanzador de martillo en atletismo y entrenador, amigo de Machado durante 27 años, que él llegó al estadio a las 3:30 pm y lo vio sentado en la banca del dugout con muy mal semblante y sudando mucho.

«Me dijo que se sentía mal. Le di un sorbo de agua y le dije que nos íbamos para el hospital. Él aceptó y tras una llamada decidimos tomar rumbo a la clínica Izot. Pero cuando se fue a levantar de la banca se desvaneció y cayó en mis brazos. Enseguida se pudo morado. Lo llevamos a toda prisa, pero creemos que ya llegó sin signos vitales a la cínica», explicó «Macuto», quien relató la historia con lágrimas en sus ojos.

Los restos de Machado son velados en la sala de la Iglesia San Alfonso donde, durante todo el día de este jueves, una multitud de gente del deporte y del béisbol se dio cita para despedirle.

Los peloteros de la selección del Zulia, de la cual Machado era técnico, le acompañaron con una guardia de honor en homenaje a su memoria.

Una vida dedicada al béisbol

Marianela de Machado, esposa de Wilmer, cuenta que compartieron una vida de 37 años de matrimonio procreando cuatro hijos.

Así como dedicó su vida al matrimonio y a los hijos, también compartió ese amor con el béisbol, quizá con la misma intensidad.

«De niño comenzó jugando con la Pequeña Liga Coquivacoa. Luego se fue al estadio Alejandro Borjes con Limenor y al comenzar sus estudios de Educación Física en la Universidad del Zulia comenzó a jugar con el equipo de LUZ», relata.

Los peloteros de la selección del Zulia hicieron guardia de honor en el funeral.

Indica que allí estuvo representando a la institución a lo largo de toda su carrera, que incluyó varios Juvines, y posteriormente comenzó a jugar en el equipo de béisbol doble A lo largoo de 13 años.

Tras obtener la licenciatura la Dirección de Deportes de LUZ lo absorbió como entrenador, tareas que compartió como técnico de la Pequeña Liga LUZ Maracaibo, circuito del que llegó a ser presidente en el periodo cuando lo sorprendió la muerte.

Como pequeña liga y como federado tuvo mucha actividad, que incluyó participación nacional vistiendo la camisa de Zulia y en campeonatos internacionales defendiendo los colores de Venezuela, principalmente como técnico. Como pelotero su participación se limitó a nivel regional y dentro del país.

Trabajador incansable

Pero lo que más caracterizó a Machado fue su reciedumbre para el trabajo. La mayoría de los amigos que le acompañaban en el velatorio coincidían en esta calificación.

«Es una pérdida muy lamentable que llena de luto a todo el béisbol. Conocimos toda su formación porque la vivimos con él. Irónicamente muere en su sitio de trabajo luego de entrenar a la selección del estado. Se nos va un obrero del béisbol que no tenía horario de trabajo», señaló Enrry Rosales, director de la Federación Venezolana de Béisbol.

Las palabras de Rosales quedan corroboradas por quiénes a diario circulaban por los alrededores o visitaban el estadio Rafael Olivares. Machado era la persona que siempre estaba desarrollando una actividad en el parque. Incluso se le podía ver, a pleno sol de medio día, arreglando el terreno para un juego o una práctica.

Rosales añadió que ese día 3 de septiembre el béisbol venezolano se vistió de luto pues, en Maracay, también falleció Omar Quero, otro gran entrenador de pelota, que se despidió en la misma fecha que Wilmer Machado.

Luis Bravo
Foto: Luis Bravo

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