Balonmano

Ildemaro Vargas: El renacer del comodín de lujo

EL BÉISBOL ES LO MEJOR,  resumen de la actuación de los venezolanos en la jornada pasada de las Grandes Ligas

(Wenceslao Moreno Jr.) Ildemaro Vargas podría ser la descripción perfecta del jugador comodín, para muchos, el trabajo menos atractivo en las Grandes Ligas. Vargas fue firmado en Venezuela por los Cardenales de San Luis y pasó siete años en Ligas Menores antes de marcharse a una liga independiente. Los Cascabeles lo firmaron en 2015 y pasó por varios equipos teniendo oportunidades de jugar en las mayores a tiempo parcial. Finalmente, a los 34 años y regresando a Arizona, Vargas vive su gran momento. Esta semana tuvo un juego de dos cuadrangulares y ayer extendió su racha de partidos con hit a 21 (18 en esta campaña), al batear un sencillo en cuatro turnos como quinto bate y primera base en la derrota de los Cascabeles ante los Medias Blancas 4-1. Tiene un impresionante promedio de bateo de .357 en 18 juegos. Es una historia inspiradora.

Luis Arráez tuvo una jornada productiva ayer frente a los Dodgers. Se embasó dos veces, defendió la segunda base y se robó una almohadilla en la derrota de los Gigantes 3-0. Se fue de 2-1 con una base por bolas y su tercera base robada de la temporada. El pasado 18 de abril bateaba para .321, pero esta semana, pese al imparable de ayer, tiene .304 de promedio luego de varios turnos fallidos. Se mantiene entre los mejores 10 bateadores de la liga; llega a 28 inatrapables y está noveno en ese departamento ofensivo. Tiene tres partidos seguidos con hits y ha conectado indiscutibles en ocho de sus últimos 10 compromisos.

El zuliano Juan Morillo se ha consolidado como una de las piezas más confiables del bullpen de los Cascabeles. Ayer, frente a los Medias Blancas, fue traído en la séptima entrada con dos outs para enfrentarse a la nueva sensación japonesa, Munetaka Murakami, con el juego empatado a una carrera, y lo ponchó. Ayer lanzó 1.1 entradas recibiendo un imparable y ponchando a dos contrarios en la derrota de Arizona ante Chicago 4-1. En la temporada tiene 12.2 labor de labor con efectividad de 2.13 y solo tres carreras limpias permitidas. Suma 14 ponches, solo cuatro boletos, y los contrarios le batean un endeble .174. Es uno de los relevistas más dominantes de la Liga Nacional. Como dato adicional: 10 de sus 14 ponches han sido frente a bateadores zurdos.

Carlos Narváez bateó de 3-1 con su primer jonrón de la temporada, pero no fue suficiente para evitar la derrota de los Medias Rojas ante los Yankees 4-2. Narváez conectó el cuadrangular de 382 pies a una velocidad de salida de 102.3 millas en el quinto episodio frente al derecho Cam Schlittler, dándole a Boston una ventaja parcial de 2-1. Esa sería toda su ofensiva, pues se ponchó en sus otras dos apariciones en el plato. En lo que va de campaña, el receptor de 27 años tiene un promedio de bateo de .245 con un vuelacerca y dos carreras impulsadas en 56 apariciones.

Francisco Álvarez se fue de 3-0 con una carrera empujada y dos ponches en el triunfo de los Mets sobre los Mellizos 10-8. Estuvo como receptor y tercero en el orden al bate, dejando su promedio en .242. Su remolcada lo lleva a las 150 en las Grandes Ligas. El catcher de 24 años tiene siete carreras traídas al plato este año. Su máxima cantidad de remolques en una campaña fue en 2023 con 63. Cabe destacar que las lesiones han reducido su tiempo de juego de manera importante, impidiéndole jugar más de 120 partidos en una temporada.

Ezequiel Tovar se fue de 5-0, bateó para doble play en la jugada que puso fin al encuentro y cometió un error contra los Padres en la derrota de los Rocosos 10-8. Al menos pudo conectarle un sólido batazo a Mason Miller, lo cual no es poca cosa. Tovar batea para .204 en 98 apariciones en el torneo. Ha tenido mala suerte al no alcanzar un promedio más cercano al de su carrera, aunque su promedio histórico tampoco es sobresaliente. Tovar lucía como un jugador de calidad a los 22 años (en su segundo año completo en 2024), pero dio un gran paso atrás la temporada pasada y no ha habido señales de recuperación. Es una situación decepcionante para los Rocosos, que tienen contrato con el venezolano hasta el 2030.

Se espera que el receptor venezolano Gabriel Moreno, lesionado de uno de los músculos oblicuos, regrese para la serie entre Cascabeles y Cerveceros que comienza el próximo martes. Moreno no ha jugado desde el 10 de abril, pero todo indica que no necesitará una larga rehabilitación antes de reincorporarse a la alineación de Arizona. Su regreso reducirá significativamente el tiempo de juego de Adrián del Castillo.

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