Boxeo

Medio siglo de la «plata dorada»: el eterno legado de Pedro Gamarro, el «Tren de Machiques»

Jesús «El Cuervo» Nava, entrenador de boxeo del IMDEPREC y miembro de aquella histórica delegación olímpica de 10 pugilistas, revive el controversial combate que consagró al «Tren de Machiques» en el imaginario deportivo de Venezuela.

(Maracaibo, 31 de julio de 2026) Este 31 de julio de 2026 se cumplen 50 años de una de las hazañas deportivas más comentadas en la historia del boxeo venezolano y zuliano. Se trata de la proeza de Pedro Gamarro, ganador de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976, un logro que quedó marcado por una controversial decisión arbitral.

Esta polémica pelea es recordada como uno de los fallos más injustos en el boxeo olímpico, catalogada popularmente en el país como «la plata dorada».

Un despojo ante los ojos del mundo

Ese día de 1976, el pegador zuliano se enfrentó en la gran final del peso wélter (67 kg) a Jochen Bachfeld, representante de la República Democrática de Alemania.

Otro púgil zuliano, Jesús «El Cuervo» Nava, actual entrenador del Instituto Municipal del Deporte y la Recreación (IMDEPREC), fue miembro de ese equipo olímpico y testigo de excepción del despojo que sufrió su coterráneo. Nava, amigo personal de Gamarro y fiel defensor de su legado, vivió ese momento único junto al resto de la delegación de 10 boxeadores venezolanos.

«A lo largo del combate, Gamarro mantuvo una ofensiva constante. Perseguió y conectó golpes cruzados contundentes sobre el alemán, quien recurrió muchas veces al contragolpe y a abrazar a Pedro para frenar su agresividad, porque él siempre iba para adelante como un tren», rememora «El Cuervo».

Para sorpresa del público, las agencias de prensa y los especialistas presentes, los jueces otorgaron una decisión dividida de 3-2 a favor de Bachfeld. Al anunciarse el veredicto, los aficionados estallaron en un abucheo masivo y prolongado contra el jurado, mientras aplaudían con fuerza al venezolano en señal de protesta.

Jesús «El Cuervo» Nava y sus alumnos.

«Todos lo vimos ganar y lo celebramos antes de cantarse el fallo, porque era la segunda medalla olímpica de oro para Venezuela en boxeo», agrega Nava.

Incluso, agencias de noticias internacionales como AFP calificaron duramente al jurado de esa jornada, tildándolo como uno de los «más incompetentes en la historia del boxeo».

Una delegación histórica

Nava recuerda que esa delegación ha sido la más numerosa, hasta los momentos, en la historia olímpica del boxeo venezolano. El equipo estuvo integrado por:

  • Armando Guevara (Peso mínimo)
  • Alfredo Pérez (Peso mosca)
  • Jóvito Rengifo (División gallo)
  • Ángel Pacheco (Peso pluma)
  • Ernesto Calzadilla (Peso ligero)
  • Jesús Nava (Wélter júnior)
  • Pedro Gamarro (Wélter)
  • Alfredo Lemus (71 kg)
  • Fulgencio Obelmejías (75 kg), quien luego fue campeón mundial
  • Ernesto Sánchez (81 kg)

El nacimiento de un héroe eterno

A pesar de la enorme frustración por perder la presea dorada en el papel, Pedro Gamarro fue recibido en Venezuela como un auténtico héroe nacional. Su medalla de plata pasó al imaginario deportivo con un indiscutible e histórico sabor a oro, un orgullo que se mantiene intacto en su natal Machiques y en todo el estado Zulia.

En honor a su legado, el Coliseo de Boxeo ubicado en el sector Cotorrera de El Milagro fue bautizado con su nombre años después.

Gamarro decidió no dar el salto al profesionalismo. Tras su retiro como boxeador activo, el «Tren de Machiques» se dedicó por completo a la formación de nuevos talentos en su tierra perijanera.

Por sus manos pasaron decenas de reconocidos pegadores machiquenses, nacidos de una cantera que él mismo se encargó de forjar, y que lamentablemente ha ido disminuyendo tras su partida a la eternidad.

Considerado un baluarte del deporte nacional, Gamarro falleció a los 64 años el 7 de mayo de 2019. Sin embargo, su legendaria «plata dorada» y su ejemplo siguen vivos en la memoria colectiva del Zulia.

Prensa Alcaldía de Maracaibo / IMDEPREC

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *