Béisbol

La gesta de los Héroes de 1956, una victoria convertida en hito para las Pequeñas Ligas

En el marco de los 70 años del movimiento, la primera participación internacional trasciende ejemplarizante hasta el presente

 

El próximo 24 de julio se celebran 69 años de la primera victoria lograda por un equipo latinoamericano en una serie Mundial de Pequeñas Ligas realizada en Estados Unidos, siendo un equipo Zuliano el protagonista de esta hazaña deportiva, que traemos a la memoria en el marco de los 70 años de la organización beisbolera a celebrarse el próximo 4 de junio.

Para ese entonces el movimiento contaba apenas con un año de fundado y se conformó una selección en la categoría infantil a partir de la liga primogénita, Pequeña Liga del Zulia en el sector La Creole, hoy La Lago, que comenzó con cuatro equipos, y luego pasó a llamarse Coquivacoa unos cinco años después .

Viajó en 1956 liderada por el norteamericano Frank Poteraj, considerado el padre de la organización de pelota menor nacida en el Zulia.

Leonidas Aparicio

 

La delegación estaba conformada por los técnicos Moisés Moreno, Abnobio Suárez y Frank Poteraj, todos fallecidos. Los jugadores eran Gustavo Villalobos, Godofredo Díaz (fallecido recientemente), Armando Cubillán, Leonidas Celimén Aparicio, Rubén Hernández (fallecido), Luis Mavárez, Charles Guerra, Félix Zavala, Antonio Morillo (fallecido) y Jorge Ford (fallecido.

Como suplentes fueron Donald Fornierik (fallecido), Nelson Álvarez (fallecido), Tommy Guerra y Alí Gollarza (fallecido).

En síntesis, solo sobreviven seis integrantes de esa legión bautizada Héroes del 56 por un locutor de esa serie, que emocionado al ver a aquellos niños latinos por primera vez en la historia ganando un partido en un Campeonato Mundial de béisbol de Pequeñas Ligas, inventó el seudónimo en clara a alusión a los Héroes de 1941 (equipo venezoano que 16 años atrás habían ganado el Mampeonato Mundial Aficionado), que también quedó para siempre en el movimiento de pelota menor.

Armando Cubillán, uno de los jugadores del conjunto, guarda como uno sus más gratos recuerdos la foto que se tomó con el entonces sensación del béisbol de las Grandes Ligas, Jackie Robinson, primer afrodescendiente que jugaba en la Gran Carpa.

«Cada año lo recuerdo con alegría y será así mientras viva. Es lo más grande que le puede pasar a un pelotero: representar a su país y compartir con su ídolo», dijo en el estadio la Pequeña Liga Coquivacoa.

Reencuentro de los sobrevivientes de los Héroes de 1956

Al equipo lo bautizaron como Héroes del 56 y fue precisamente un 24 de julio, fecha del natalicio del Libertador Simón Bolívar, cuando consiguió la primera victoria en la serie eliminatoria. La divisa abrió el camino a los venezolanos que ostentan actualmente más de 30 títulos internacionales, entre ellos, cinco mundiales.

Leonidas Aparicio, otro integrante de esa gesta, agrega emocionado al remover sus recuerdos, que uno de los episodios que más le marcaron la vida fue el viaje en tren de 26 horas desde Miami hasta Williamsport.

«En el camino me dieron una hamburguesa, comida que yo no conocía. La guardé en mi bolso y me la traje para Maracaibo donde mi mamá también conoció, aunque en mal estado», recuerda entre risas.

Otra anécdota que cuenta Leonidas, primo hermano de Luis Aparicio, el Salón de la Fama venezolano, es que de ganar el segundo partido viajarían a la siguiente fase del torneo, que se jugaría en Washington donde su familiar había debutado como grandeliga hacía tres meses, albergaba la esperanza de verlo jugar.

Leonidas Aparicio y Armando Cubillán

«Lamentablemente perdimos y hasta ahí llegamos en el torneo, pero lo que vino fue impresionante por todo lo que paseamos, las estrellas que conocimos, entre ellos no olvido a Roy Campanella, con quien nos tomamos fotos», cuenta.

Luis Mavárez también recuerda ese viaje como único en su vida. La anécdota más notable de su repertorio tiene que ver con la improvisación un campo de juego para realizar algunas prácticas al instalarse en una base aérea donde los alojaron.

«Nosotros queríamos practicar y yo dí la idea de desprender grama del jardín para improvisar las almohadillas en el pavimento. Nos llevamos el primer gran regaño de Frank Poteraj porque eso era algo totalmente prohibido allá. Nos castigaron con varias horas de encierro en el cuarto a mí y a Armando Cubillán», relata.

Luego de culminar el campeonato el quipo fue paseado por distintos lugares regalando una experiencia única a los pequeños peloteros venezolanos, que sin saberlo, estaban escribiendo la primera página de una larga historia de en las Pequeñas Ligas de Latinoamérica que llega a 70 años este 4 de junio.

Luis Bravo
Foto: Luis Bravo

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