Rafael Rivas: Pilar e historia viva de la Pequeña Liga LUZ Maracaibo
Con casi cinco décadas de entrega al deporte menor y a la Universidad del Zulia, el dirigente y atleta dejó una huella imborrable en la formación de generaciones y en la consolidación del Parque Centenario de LUZ.
De fina vocación, incansable trabajo y una eterna disposición para impulsar el hecho deportivo, hablar de Rafael Segundo Rivas Rodríguez es repasar la historia misma del béisbol menor en el estado Zulia. Desde su incorporación como entrenador en 1974, Rivas convirtió a la Pequeña Liga LUZ Maracaibo no solo en su trinchera de servicio, sino en lo que siempre ha considerado con orgullo su «hija consentida».
Nacido un 29 de julio de 1941 en el populoso sector Don Bosco de Maracaibo, Rivas combinó su pasión por el voluntariado deportivo con su faceta de atleta y su destacada labor en la Universidad del Zulia (LUZ). Como practicante deportivo, destacó en los diamantes como lanzador, tercera base y receptor de softbol en competencias gremiales universitarias, demostrando además su versatilidad en disciplinas como el ajedrez, las bolas criollas, el dominó, el bowling y el boxeo amateur. Asimismo, como ferviente lector y estudioso de textos deportivos, alimentó constantemente sus conocimientos para aplicarlos en la formación de nuevas generaciones.
En el ámbito institucional, durante más de dos décadas formó parte del personal administrativo de la Dirección de Deportes de LUZ como coordinador de instalaciones deportivas. Asimismo, en cada edición de los Juegos Venezolanos de Instituciones de Educación Superior (JUVINES), asumió con rigor la logística y el hospedaje de las delegaciones de LUZ, garantizando la atención y comodidad de atletas, entrenadores y personal de apoyo universitario.
Un legado tallado en tierra y esfuerzo
La Pequeña Liga LUZ Maracaibo —fundada el 13 de enero de 1975 como Pequeña Liga Universitaria bajo el impulso de Abdías Valbuena Rubio y el respaldo de las autoridades rectorales de la época— encontró en Rafael Rivas a uno de sus protectores más fervientes. Cuando la organización atravesó momentos críticos en 1988 y corrió el riesgo de extinguirse, Rivas, junto al sociólogo Cirilo Caraballo, tomó las riendas para rescatarla, reestructurarla y convertirla en la liga modelo de la región.
Ese mismo año, ambos dirigentes iniciaron las gestiones ante las autoridades universitarias para dotar a la liga de un espacio propio. Gracias a ese esfuerzo continuo, se logró la asignación de los terrenos donde Rafael supervisó de manera minuciosa la edificación de la sede. El complejo fue inaugurado en 1991 bajo el nombre de Parque Centenario de LUZ, recinto que alberga tres estadios bautizados en honor a sus grandes propulsores: Abdías Valbuena, Germán Farías y el propio Rafael Rivas.

Honores a una vida dedicada al deporte
A lo largo de su trayectoria, Rivas ha sido merecedor de innumerables reconocimientos. Entre los más emotivos destaca el brindado el 3 de abril de 2018, en el marco de la inauguración del Campeonato Nacional de Béisbol Intermedio de Pequeñas Ligas. En esa fiesta deportiva, con la presencia de delegaciones como Flor Amarillo (Carabobo), Cardenales (Lara) y San Francisco, la directiva encabezada por Guillermo Luengo y autoridades deportivas regionales rindieron tributo a quien ha sido columna vertebral de la institución.
Hoy en día, retirado de la dinámica diaria de las instalaciones deportivas de la Universidad del Zulia y de la Pequeña Liga LUZ Maracaibo, Rafael Rivas disfruta del calor de su hogar. Rodeado del amor de su inseparable esposa, Olinta Suárez de Rivas («Yoli»), sus hijos Robinson, Roger, Roberto, Rodolfo (+) y Ronald, así como de sus nietos y demás familiares, Rivas a sus 85 años contempla el fruto de una vida cimentada en el servicio, la disciplina y el amor entrañable por el deporte zuliano.
Texto: Yasmira Meleán Marin
Foto: Cortesía.

